

Aunque el temor que se vive en la parte baja de la comuna impidió que la participación fuera más numerosa, lideres y estudiantes reconocieron que este tipo de actos son un rechazo contundente a la violencia.
Luego de la zozobra y el pánico provocado por la aparición de puntos rojos pintados en postes y paredes de la Comuna 6, y de los muertos y heridos consecuencia, según habitantes, de cruzar las llamadas ‘fronteras invisibles’; jóvenes de las instituciones educativas de este sector salieron a las calles para formar una gran cadena humana y romper, de cierta forma, con estas barreras impuestas por los violentos.
Archivo Prensa 





















